"Puedo... por medio de Cristo que me fortalece". Filipenses 4:13
Los hábitos obstinados asumen una vida propia; por eso siguen creciendo. Tienen una mente que piensa por ti, una voz que te habla y un poder que te sigue conquistando. Entonces, ¿qué debes hacer? Ora y proclama La Palabra de Dios sobre tu hábito. Dios dijo: "Yo vigilo Mi Palabra para cumplirla" Jeremías 1:12.
Ora: "Señor, Tu
Palabra dice que si te invoco, me responderás, que estarás conmigo en la
angustia, que me honrarás y me librarás" Ver Salmos 91:15.
Prometiste que a
través del poder de Tu Espíritu que mora en mí, puedo ser libre de este círculo
vicioso de tentación, pecado y fracaso (Ver Romanos 8:2).
Dijiste que si
entregaba mi vida completamente a Ti, tendría la fuerza para resistir al
Diablo, y que él huiría de mí (Ver Santiago 4:7).
Tu Palabra dice que me
has dado el poder para derribar mis viejas fortalezas mentales y tomar el
control de todo pensamiento, imaginación e impulso descarriado (Ver 2 Corintios
10:5).
Prometiste que al leer
y meditar en Tu Palabra cada día, llegaría a ser partícipe de Tu naturaleza divina
y vencería las tendencias de mi carne (Ver 2 Pedro 1:4).
Prometiste fortalecer
mi mente, mis emociones y mi voluntad; que mi autoestima se basaría únicamente
en Tu amor por mí; que harías mucho más que todo lo que pudiera pedir o pensar,
porque estás trabajando en mí (ver Efesios 3:14-21).
Hoy, reclamo la
victoria sobre este hábito, en el nombre de Jesús, Amén". La palabra para
ti hoy es: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece".


No hay comentarios:
Publicar un comentario