Cuando siento miedo, confío en ti, mi Dios, y te alabo por tus promesas; Confío en ti, mi Dios, y ya no siento miedo. ¡Nadie podrá hacerme daño jamás! Salmos 56:3
Quizás las dificultades que hoy estás enfrentando te han llenado de temor, no encuentras una ruta de escape a tus problemas, te sientes en un laberinto, y por más que tratas de salir no encuentras una puerta que te saque de esa situación; te sientes perdido, confundido y es en ese preciso momento donde tu mente se llena de pensamientos negativos los cuales te llevan a tomar las peores decisiones, pero...
No temas, Dios conoce mejor que nadie tu situación, él conoce todo lo que vives, lo que sufres, y su ayuda está disponible para ti; cuando el temor llegue a tu vida, recuerda que hay un Dios que te ama, que te cuida, que nunca te dejará solo, que está pendiente de ti noche y día; deja todo en manos de Dios y él te ayudará.
Cada prueba que vivas te dejará una gran enseñanza y te elevará a un nuevo nivel de fe.


No hay comentarios:
Publicar un comentario