Que Cristo viva en ti

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” Gálatas 2:20

Reflexión: A veces quisiéramos que todo fuera tan fácil, queremos aprovecharnos de un Dios Todopoderoso para tratar de hacer que Él siempre sea el único que trabaje a favor de nuestras vidas y sin duda Él en su gran misericordia y gracia hace cosas que ni merecemos, pero que por amor a nosotros las hace. 

En Lucas 9:23 “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” Una persona solo puede hacer una cosa en una cruz, y esa es morir, Jesús nos está diciendo en otras palabras “Elige morir conmigo”, esta muerte a la que se refiere no es a la muerte física, sino, a la muerte de todo aquello que nos acongoja y nos hace caminar mal, es renunciar a malos hábitos, a esas tendencias pecaminosas y empezar otra vez, pero con Cristo en nuestros corazones, es la oportunidad para comenzar con el pie derecho como dice el dicho. Al reflexionar en estas frases ¿Jesús no estaba afirmando que todo eso iba a ser fácil?, al contrario, nos está pidiendo cosas que a lo mejor no estamos dispuestos a hacer, pero que sí queremos seguirlo tenemos que hacer. Y si alguien es realmente serio acerca de seguir a Jesús entonces debe negarse a si mismo lo que significa llevar su cruz cada día. Lo que conlleva un compromiso continuo de todos los días y no solamente de momentos.

Permitir que Cristo viva en nosotros significa anteponer agradar a Dios a lo que queremos y necesitamos, es abandonar y renunciar a todo lo que impide la presencia constante de Cristo, es poner nuestros cuerpos bajo control.

Todos los días enfrentaremos situaciones en donde por alguna razón vamos a querer hacer lo que sentimos o queremos hacer, pero hay algunas que sabemos que no debemos hacer porque ofenden a Dios, y es entonces cuando debemos preguntarnos ¿Cómo actuaria Jesús en mi lugar en Gálatas 2:20 encontramos la razón de la misma “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” Vive de tal manera que lo que hagas sea consecuente con lo que haría Jesús en tu posición. Dios te Bendiga.

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