La sabiduría que necesitamos

Proverbios 4:10-19

El camino de los impíos es como la oscuridad; no saben en qué tropiezan (v. 19).

En su extraordinario libro La gran gripe, John M. Barry relata la historia de la epidemia de gripe de 1918. Allí revela cómo los funcionarios de salud, en lugar de ser sorprendidos con la guardia baja, previeron un brote masivo. 


Temían que la Primera Guerra Mundial, con cientos de miles de soldados hacinados en las trincheras y cruzando las fronteras, desatara nuevos virus. Pero saber esto no sirvió para detener la devastación. Líderes poderosos se lanzaron a la violencia. Y los epidemiólogos estiman que cincuenta millones de personas murieron por la epidemia, sumadas a las más de veinte millones muertas por la matanza en la guerra.

Se ha comprobado una y otra vez que el conocimiento humano nunca será suficiente para rescatarnos del mal (Proverbios 4:14-16). Aunque hemos acumulado un enorme conocimiento y exhibido un discernimiento asombroso, aún no podemos detener el dolor que nos infligimos unos a otros. No podemos detener «el camino de los impíos»; ese sendero insensato y repetitivo que lleva a «la oscuridad». En realidad, no tenemos idea de «en qué [tropezamos]» (v. 19).

Por esta razón, se nos dice: «Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia» (v.5). La sabiduría nos enseña qué hacer con el conocimiento. Y la verdadera sabiduría, que necesitamos desesperadamente, viene de Dios.

De:  Winn Collier

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Wikipedia

Resultados de la búsqueda