… lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios… (v. 27).
El pastor entrecerró los ojos y acercó las hojas de su sermón para poder ver las palabras. Era terriblemente miope y leía cada frase cuidadosamente escogida con una voz monótona e inexpresiva.
Pero el Espíritu de Dios se movió a través de la predicación de Jonathan Edwards para despertar el primer gran avivamiento evangélico y llevar a miles a la fe en Cristo.
Dios suele usar cosas inesperadas para llevar a cabo sus propósitos perfectos. Escribiendo sobre el plan divino para acercar a la humanidad perdida mediante la muerte de Jesús en la cruz, Pablo concluye: «lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte» (1 Corintios 1:27). El mundo esperaba que la sabiduría divina se pareciera a la nuestra y viniera con una fuerza irresistible, pero Jesús vino humildemente a salvarnos y convertirse para nosotros en «sabiduría, justificación, santificación y redención» (v. 30).
El Dios eterno y perfectamente sabio tomó forma humana para llegar a ser adulto, y morir y resucitar para mostrarnos amorosamente el camino al cielo con Él. Le encanta usar medios y personas humildes para llevar a cabo grandes cosas que nunca podríamos hacer con nuestra propia fuerza. Solo hace falta estar dispuestos.
De: James Banks


No hay comentarios:
Publicar un comentario