Amar mediante la oración

Lucas 6:27-31

… orad por los que os calumnian (v. 28).

Durante años, Juan había sido una persona irritante en la iglesia. Tenía mal humor, era exigente y áspero, y se quejaba constantemente de no ser bien «servido», y de que el personal y los voluntarios no hacían su trabajo. Sinceramente, era difícil amarlo. 


Entonces, cuando oí que le habían diagnosticado cáncer, no me resultaba fácil orar por él porque me inundaban los malos recuerdos. Pero al recordar el llamado de Jesús a amar, me sentí impulsada a hacer una sencilla oración por él todos los días. Poco después, descubrí que me afectaban menos sus cualidades desagradables. Debe estar realmente mal —pensé—. Quizá ahora se siente perdido de verdad.

Me doy cuenta de que la oración nos abre ante Dios y permite que Él nos dé otra perspectiva de nosotros mismos, nuestros sentimientos y nuestras relaciones con los demás. Este acto de entrega a su voluntad deja que el Espíritu Santo cambie nuestro corazón, de manera lenta pero inevitable. Con razón el llamado de Jesús a amar a nuestros enemigos está íntimamente ligado a la invitación a orar: «orad por los que os calumnian» (Lucas 6:28).

Debo admitir que aún lucho con pensar bien de Juan, pero el Espíritu me está ayudando a verlo con los ojos y el corazón de Dios: como una persona amada y perdonada.

De:  Leslie Koh

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